domingo, 30 de septiembre de 2012

¿Qué es eso que se deja en los viajes que una regresa sintiéndose tan ajeno? Tan ni de aquí ni de allá.
¿Qué es eso que se vacía cada vez que paso por un aeropuerto que nunca puedo salir siendo la misma?
Ese lugar, tan lleno de historias, que esconde tanto detrás de cada partida, de cada llegada.
Partida: palabra utilizada como sustantivo que viene del verbo partir.
Y esque efectivamente cada vez que uno parte, corta con algo.
Algo que va mas allá de una división objetiva en la agenda.
¿Qué es eso que se mueve y remueve cada vez que veo mi nombre y destino en un boleto de avión; que hace que me cuestione tanto mi lugar?. Mi lugar en el mundo.
¿Qué es esta experiencia de ir a algún lugar buscando respuestas y que sean mas preguntas las que me encuentren?
Porque cada vez que estoy ahí, sentada en una sala de espera, todo transcurre como en cámara lenta. Gente que con dolor se despide, gente que huye de algo, gente que sale de ahí contando los dias para volver a ver al que se fué, gente que nadie espera...
De ese lugar lleno de encuentros, desencuentros y reencuentros. Pero no solo entre unos y otros sino también con uno mismo.
Ese lugar repleto de motivos que van mucho mas allá de la estúpida y cerrada pregunta: ¿Viajas de negocios o de placer?

No hay comentarios:

Publicar un comentario